domingo, 11 de septiembre de 2011

LiONEL MESSI, MADE IN BARCELONA (DEPORTES)

En un país tan futbolero como el nuestro se suele cometer el error de querer buscar al reemplazante del mejor jugador de fútbol de la historia mundial: DIEGO ARMANDO MARADONA.
En esa búsqueda desenfrenada por querer identificarnos con aquel gran jugador que nos regalo en las décadas del ´80 y ´90 sus mejores años y desplegó toda su magia por el mundo entero tratamos de que el sueño no se acabe y que haya otro argentino que nos siga despertando la ilusión de tener al mejor jugador del mundo, entre los mortales, y nos deje una luz de esperanza en el "verde césped"
Lionel Andrés Messi, nacido en Rosario, el 24 de de Junio de 1987, comenzó a jugar al fútbol de muy joven y su potencial fue descubierto rápidamente por el Fútbol Club Barcelona, en donde en ese entonces se desempeñaba en el Club Newell´s Old Boys. Se traslado a Europa a los 13 años junto con su familia, donde el Barcelona se ofreció a pagarle el tratamiento de la enfermedad hormonal que lo afectaba y le impedía su desarrollo personal.
Su debut en el primer equipo del Barcelona en Diciembre de 2003 fue en un partido amistoso ante el FC Porto entrenado por José Mourinho, actual técnico de su clásico rival Real Madrid y debuto oficialmente en el comienzo de la siguiente temporada 2004/2005 ante el Espanyol de la misma ciudad.
Messi se convirtió en esa temporada en el jugador más joven del Barcelona en jugar un partido de la Primera División de la Liga Española con 16 años. El Barcelona se consagró campeón en esa liga, y al año siguiente el club consiguió el “doblete” ganando la Liga de Campeones de la UEFA 2005/2006.
Su gran avance fue en la temporada 2006/2007, donde pasó a formar parte del cuadro titular, marcó tres goles en el clásico contra Real Madrid, finalizando la temporada con 14 goles en 26 partidos disputados.
La temporada 2008/2009 fue la de su consagración como mejor jugador del mundo. El Barcelona conseguiría esa temporada el “triplete”, y Messi anotaría un total de 38 goles.
En la 2009/2010 Messi consiguió unos registros goleadores históricos, anotando 47 goles en toda la temporada, de los cuales 34 fueron en la liga de España, y de este modo se llevaría la “Bota de Oro” al máximo goleador de la temporada.
 La "pulga", como se lo conoce en la jerga futbolistica, con apenas 23 años de edad se gano merecidamente un espacio entre las leyendas del fútbol mundial, entre las que se encuentran Diego Armndo Maradona, Pelé, Johan Cruyff, Michel Platini, Alfredo Distefano, y Franz Beckenbauer, entre otros.
Convirtió por primera vez el 1ª de mayo de 2005, ante Albacete, en un partido por el Campeonato español, con 17 años, 10 meses y 7 días, para consagrarse como el más jovén jugador del equipo del Barcelona en su historia.
sus presencias en las redes fueron en aumento con el paso de las temporadas: un gol en la 2004/2005, 7 en la 2005/2006, 19 en la 2006/2007, 20 en la 2007/2008, 42 en la 2008/2009, 49 en la 2009/2010 y 53 goles en la temporada actual.
A estos laureles impresionantes, hay que sumarle que "siempre" se vistió de verdugo de su archirival: Real Madrid, equipo al que le convirtió 10 goles en su carrera, incluyendo tres goles en el año 2007 y el doblete por la semifinal de ida de la UEFA Champions League.
el 16 de enero de 2010, con 22 años, 6 meses y 23 días se proclamó como el futbolista "cule" (como se lo conoce al Barcelona) más joven en llegar a las 100 anotaciones, es el tercer máximo anotador de la entidad con 180, sólo por detrás de Cesar Rodriguez (235) y Kubala (196).
En su corta edad ya acumulo 17 títulos: 5 ligas de España, 4 Supercopa de España, 1 Copa del Rey, 3 Champions League, 1 Mundial de Clubes, 1 Mundial Sub 20, Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos y 1 Supercopa de Europa.
 Además tiene más de 50 distinciones personales, entre las que se destacan Balón y Bota de Oro en el Mundial Sub-20 de Holanda 2005, Mejor jugador joven de la Copa América 2007, Segundo Mejor Jugador FIFA en 2007 y 2008, Mejor Jugador FIFA en 2009 y 2010, Goleador de la Liga de Campeones en tres ediciones consecutivas (2009,2010 y 2011), Balón de Oro en el Mundial de Clubes, Mejor Jugador de la final Mundial de Clubes, Trofeo "Pichichi" en 2010, Bota de Oro 2010, Mejor Jugador de la final de la Champions League 2010/2011 y además, ser el jugador más destacado y Referente del Mejor Equipo de Fútbol en la Actualidad: Barcelona Fútbol Club.
Por otra parte, en la Selección Nacional de Fútbol, Lionel Messi, en el 2006 llegó a ser el jugador más joven de la Selección Argentina en asistir a una Copa del Mundo, con la cual sólo obtuvo un subcampeonato en la Copa América 2007. En 2008, en los Juegos Olímpicos de Pekín, consiguió su primer honor internacional, una Medalla de Oro.
Esta breve reseña histórica de una de las máximas figuras deportivas a nivel mundial de la actualidad, sirve como introducción para plantear una “eterna” discusión que se da entre los amantes del fútbol:  ¿Porque Lionel Messi no rinde en la Selección Argentina como si lo hace en el Barcelona de España?.
Como dije al comienzo de esta editorial, el afán de los amantes de este deporte por encontrar un reemplazo inmediato para quien supo ser el mejor jugador de todos los tiempos en la Argentina: Diego Armando Maradona, nos hace cometer el error de acelerar los tiempos para tener a un jugador que lo reemplace y así terminar con la sequía de éxitos conseguidos por el conjunto albiceleste (los últimos logros datan de la era Maradona entre los años 1986 y 1995, si se tiene en cuenta las Copas Américas).
Varios son los motivos que disparan respuestas disímiles a la falta de logros conseguidos por nuestra selección, entre ellos se podría encontrar a la actual conducción del Fútbol Argentino, al mando de Julio Humberto Grondona y un ciclo que lleva más de 30 años viciados de corrupción, irregularidades y fracasos, acompañados por Dirigentes alcahuetes que agachan la cabeza y le besan la mano con su anillo de mafioso, fiel reflejo de la mafia italiana a Don Julio.
La falta de proyectos futbolísticos y la escasez de trabajo desde las inferiores  de los clubes del Fútbol Argentino que limitan el buen desempeño de las selecciones juveniles y mayores, prueba de ello esta en que la Argentina no encuentra a nivel de los mayores  jugadores que se puedan desempeñar como laterales tanto por izquierda como por derecha y tenga que recurrir a jugadores improvisados como Heinze o al eterno Javier Zanetti.
Este tema de los éxitos de nuestra Selección será tema para otras editoriales, esta columna lo que pretende es “analizar” las actuaciones de Lionel Messi al frente de la Selección Argentina y del Barcelona Fútbol Club, en donde en ambos conjuntos su rendimiento es totalmente opuesto.
El Lionel Messi del Barcelona cuenta con un sistema creado y diseñado por su mentor: Pep Guardiola. Quien conciente del “diamante” que posee diseña un sistema en donde el mejor jugador del mundo en la actualidad pueda desarrollarse y capitalizar su rendimiento al máximo.
Es decir, rodea a su jugador estrella de las piezas fundamentales para que el engranaje funcione a la perfección, con un Iniesta y un Xavi que son los abastecedores fundamentales y el complemento perfecto para Messi.
Pero no solo el merito del entrenador Guardiola esta en acompañar a Lionel de estos dos crak del fútbol español (figuras y estandartes de la Selección Nacional de España, campeona del último Mundial de fútbol disputado en Sudáfrica), sino que el merito trasciende las fronteras de las piezas de este rompecabezas y encuentra la base del éxito en el sistema de juego.
Muchos intelectuales de este deporte creen que el merito del entrenador es darle libertad a su principal figura para que desempeñe lo que mejor sabe hacer, sin embargo, las causas de este éxito se centran en un conjunto de medidas dispuestas por el entrenador y en un proyecto que lleva ejecutándose hace varios años en el club catalán, que lo hace, en la actualidad, el mejor club deportivo del mundo.
Para que los éxitos se repitan año tras año, se debe respetar un sistema de juego y en el caso de Barcelona, todo tiene su inicio con la llegada de otro ídolo del club: Johan Cruyff.
Todo tiene un comienzo y el de este maravilloso jugador Holandés, que supo comandar a la extraordinaria selección de Holanda, en 1974, conocida como la “naranja mecánica” data de la temporada 1984-1985 cuando entro en el organigrama deportivo como Director Deportivo del Ajax, de ese mismo país. 
Con Leo Beenhakker en el banquillo del equipo. Desde el primer momento, Cruyff tenía las ideas muy claras del tipo de política deportiva que quería para el equipo. Inicio así su proyecto a largo plazo, remodelando toda la estructura deportiva para adaptarla a una filosofía de juego en el campo, fue por el sistema 3-4-3, una metodología hasta allí desconocida en el que se corrían grandes riesgos jugando con tres defensas, pero que proporcionaba un poder ofensivo muy grande. 
Impuso este sistema a todas las categorías inferiores del Ajax, y fruto de ese trabajo es que se logro la cantera de la generación de jóvenes compuesta por Ronald de Boer, su hermano Frank de Boer, Edgar Davids y Clarence Seedorf, y que a su vez  harían ganar al Ajax la Liga de Campeones en 1995.
Y si Cruyff empezó el proyecto deportivo, él debía ser el encargado de llevarlo a cabo, firmando como entrenador del equipo el 6 de junio de 1985 sentado en el banquillo del Ajax permaneció dos temporadas y media, en las que el novedoso juego del equipo deslumbró a la Europa futbolística, hasta el punto de ser nombrado el mejor entrenador del mundo por la revista World Soccer Magazine. En esta etapa el Ajax ganó dos Copas de los Países Bajos y una Recopa de Europa, aunque no consiguió imponerse en la liga y no termino la tercera temporada.
Fue contratado por el FC Barcelona el 4 de mayo de 1988, con el club sumido en una crisis deportiva similar a la de cuando llegó como jugador, incluso con los jugadores pidiendo el cese del Presidente de ese momento, Joseph Lluis Núñez, en lo que se denominó “el motín del Hespería”.
Cruyff empezó a trabajar en un nuevo proyecto a largo plazo, prescindiendo de gran parte de la plantilla y realizando fichajes como los de Txibi Begiristain o José Marí Bakero.
Pero sus dos primeras temporadas en Barcelona no fueron fáciles. A pesar de haber obtenido la Recopa de Europa en su primera temporada, Cruyff intentaba hacer comprender que lo importante era que el equipo asumiese su filosofía de juego.  El segundo año (temporada 1989-1990) Cruyff decidió fichar a Michael Laudrup, que no había tenido mucho éxito en su paso por la Liga Italiana.
El puesto de entrenador, para Cruyff no estaba nada seguro, pero él continúo al frente del Barcelona y con ello llegaron grandes alegrías. Con la ayuda de los fichajes de Ronald Koeman y Hristo Stoichkov  consiguió ganar la Liga de 1990-1991, iniciándose así un ciclo ganador para el Barcelona y poniendo fin a la hegemonía del Real Madrid.
Los éxitos para el conjunto de Barcelona siguieron con los años, pero como los jugadores que tenía en su plantilla eran bastantes experimentados, necesitaba renovar la misma y es ahí donde empezó a trabajar en una nueva generación de jugadores de canterazos (nombre por los que se conoce a los jugadores de las divisiones inferiores de un club) que emularan a sus predecesores joseph Guardiola, Albert Ferrer o Guillermo Amor y la encontró en la llamada “Quinta del Miní”, una remesa de canterazos con grandes cualidades encabezadas por Iván de la Peña, Albert Celades, los hermanos Oscar y Roger García y su propio hijo Jordi Cruyff.
El proyecto que había comenzado Johan Cruyff siguió con el paso de los años hasta que recalo en las manos de Joseph Guardiola en Julio de 2008. Desde allí el sistema impuesto por Johan Cruyff volvió a las plantillas del Barcelona, trabajando en la cantera del club español y convirtiéndolo en la actualidad en el mejor Club de Fútbol del Mundo.
Guardiola ha sabido explotar al máximo las cualidades de Lionel Messi, quien se acopla al sistema de juego y en la mayoría de las veces, se convierte en la pieza final de una jugada de su equipo,  pero el mayor secreto que tiene este conjunto azulgrana es la posesión de la pelota. Las estadísticas que se realizan en cada partido, le dan números irrefutables al conjunto del Barcelona. Generalmente suelen ser de un 90 % a un 10 % de su rival y cuando un equipo tiene tanto control del balón suele suceder dos cosas:
1)     Maneja los hilos del partido y de esta manera evita que el rival pueda dañarlo defensivamente.
2)    Tiene mayor manejo de pelota y teniendo los intérpretes correctos puede crear jugadas ofensivas para abrir el marcador.
En el Barcelona cada jugador ocupa su posición, sabe que función debe cumplir cada uno, ocupan todo el espacio de la cancha y lo primordial es que van rotando de posiciones para encontrar espacios y así sorprender al rival.
El Barcelona tiene una estructura fundamental que descansa en Pique, Puyol, Xavi, Iniesta y Lionel Messi. El relleno lo ponen Víctor Valdés (portero), Abidal, Dani Alvés, Fontás, Adriano, Busquets, Cecs Fábregas, Keita, Mascherano, Thiago, Pedro y David Villa (salvo pequeñas excepciones, la mayoría de los jugadores surgidos de las inferiores del Club Barcelona, por lo cúal su patrimonio futbolístico es INFINITO)
Sus interpretes saben de memoria el libreto, basan su juego en la paciencia y posesión de pelota; generalmente Lionel Messi arranca de 3/4 de mitad de cancha y va en diagonal para buscar posiciones ofensivas, pero a diferencia de la Selección Argentina, en el Barcelona tiene varias alternativas para descargar si lo adversarios lo someten a una dura marca y así poder volver a ocupar otra posición, pero esta vez sin pelota, para generar juego ofensivo para el Barcelona.
Muchas son las imágenes en los partidos del Barcelona en donde antes de quedar mano a mano con el arquero rival la pelota la tienen Xavi, Iniesta o Cesc Fabregas,  y después hacen el pase final para que Messi resuelva ante la salida de los defensores y el arquero rival. 
Las variantes de ataque del Barcelona, suelen ser de un amplio repertorio, todos sus jugadores, menos el arquero (por razones obvias) llegan a posición de gol, y eso tiene su explicación: toda la plantilla del Barcelona sabe lo que su entrenador espera de ellos, se conocen de memoria por jugar desde hace muchos años juntos, saben que tienen al mejor jugador del mundo y para él juegan y a su vez sus rivales también lo saben y por eso toman recaudos extremos para no sufrir una goleada.
Es a su vez, una constante en su juego y su disciplina, saben que son superiores al 95 % de los equipos de Europa pero no descansan en esa idea y juegan cada partido como si fuera el último; pueden empatar o perder un partido de vez en cuando porque se ven obligados a prestar jugadores a las Selecciones Nacionales de Fútbol o por exigencia de algunas Copas Internacionales, pero el resultado al final de cada temporada suele ser la misma: Barcelona Campeón de la Liga de España, Campeón de la Liga de Campeones y todos los torneos que dispute.
Otra discusión que suele instalar los "filosofos" del Fútol es en la gran diferencia que existe entre Barcelona y Real Madrid, con el resto de los clubes de España, incluso, con equipos con mucha historia como Manchester United, Inter, Milán, entre otros, pero para dar por tierra cualquier argumento que pueda surgir basado en esa idea hay que destacar que los demás equipos, en teoría de menor jerarquía no consiguen imponerse a sus adversarios con la claridad que si lo hace el Barcelona de Lionel Messi.
Ni siquiera equipos como el Real Madrid, para dar un sólo ejemplo, que al comienzo de temporada suele salir de compras con una billetera inmensa y comprar lo mejor que haya en el mercado logra imponerse a esos equipos inferiores y descansa en el anonimato y en la anemia de títulos desde hace mucho tiempo.
Lionel Messi es el estandarte de un club que sabe a lo que juega, respeta un proyecto futbolístico, y en donde a ese niño de la Ciudad de Rosario le dan todas las comodidades para que los llene de gloría y los haga ganar todo lo que disputa.
Discutir hoy en día a Messi, y más con los resultados obtenidos por el Barcelona parece tan ridículo como discutir que existe el día y la noche, entonces lo que cabe preguntarse es porque este excelente jugador, el mejor de la era actual, no puede en la Selección Argentina destacarse como si lo hace para el Barcelona.
En primer lugar hay que destacar que la Argentina carece de un proyecto futbolístico. Desde que en 1979 la junta militar puso al mando de la AFA a Julio Grondona, el Fútbol Argentino entro en una meseta insoportable que solo logro, en un poco más de 30 años de gestión, una Copa del mundo, en 1986, con e mejor Diego Armando Maradona de todos los tiempos, un subcampeonato del mundo (Italia 1990) llegando a la final, salvo en el partido contra Brasil, todos los demás por penales y algunos campeonatos juveniles.
En el último tiempo, al ritmo de la decadencia de su inventor, Julio Humberto Grondona, la Selección Argentina ha cambiado de técnico muy a menudo: Alfio Basile, Diego Armando Maradona, Sergio Bastista y ahora Alejandro Sabella. Muchos nombres y nada de proyectos.
Muchos hinchas argentinos y especialmente pseudos periodistas deportivos se atreven a poner en tela de juicio de porque Lionel Messi no canta el himno nacional en el comienzo de los partidos y adjudican esa reacción a su desempeño dentro del campo de juego; esto suena tan inverosímil que no tiene sustento para su discusión.
Evidentemente Lionel Messi no se siente cómodo en esta Selección Nacional porque no tiene las mismas piezas que tiene en el Barcelona. En Argentina tiene que ser el que comienza la jugada, el que transporta la pelota, el que da la asistencia, el que gambetea a los rivales y el que mete el gol, y evidentemente TODO NO SE PUEDE.
Además, la necesidad de los argentinos por tener un nuevo referente a nivel mundial exige a un chico de tan sólo 23 años de edad a que nos haga ganar una Copa del Mundo, situación que no logra una persona mayor como Julio Humberto Grondona y que tiene sobre sus hombros la plena responsabilidad de la falta de proyectos desde las inferiores hasta la Selección Mayor y así poder llevar a la Argentina al nivel más alto de acuerdo a sus jugadores.
Por otra parte, tanta critica proveniente de los propios argentinos, no hace otra cosa que meter más presión a esta pequeña maravilla de la cual tenemos la suerte que sea argentino, dejando la sensación inequívoca de que si Messi fuese español o brasilero sería el mejor jugador a nivel selección, convirtiéndose en otra INMENSA DERROTA de nuestra sociedad.
Por el momento solo queda esperar que el Barcelona juegue un partido de Liga para ver al mejor Lionel Messi, y que en la Argentina se interrumpan procesos inútiles como el del Presidente de la AFA y que lleguen Dirigentes capaces y no ineptos al frente de los Clubes asociados a la AFA para poder de esta manera encarar un estilo de juego en el cual el MEJOR JUGADOR ARGENTINO EN LA ACTUALIDAD pueda cumplir su sueño de triunfar con la albiceleste y que toda la sociedad deje la ingratitud de lado y sepamos aprovechar lo que la historia nos regalo: Diego Armando Maradona y Lionel Messi para regar las canchas de fútbol con la magia de los distintos; de aquellos jugadores que se destacan por sobre el resto, en un país 100 % futbolero.