domingo, 7 de agosto de 2011

GESTION POLÍTICA O VOTO CASTIGO (POLÍTICA)

El 2011 será para la Argentina un año fundamental a nivel político; esto traerá aparejado muchos cambios a nivel social y económico, dado que en el transcurso de todo el año quedaran definidas nuevas autoridades de Jefe de Gobierno, Senadores y Diputados de todas las provincias y principalmente, se votará para CAMBIAR O NO Presidente de la Nación.
Siempre, en un año electoral como el que se avecina, los cambios suelen sucederse en muchos ámbitos, la mayoría de los candidatos sacan a relucir las miserias de sus contrincantes y prometen a la población cosas que después el “polvo del tiempo” se ocupa de borrar.
Desde el año 2003 que en la Argentina se mantiene un mismo Presidente, a decir verdad, un mismo modelo de país. Por ese entonces, Néstor Kirchner asumía la presidencia para tratar de reestablecer el orden en un país que había sufrido una de las peores crisis de las cuales se tenga memoria, cuando finalizaba el año 2001 y Fernando de La Rúa abandonaba la Casa Rosada en helicóptero.
Desde el 2003, con dos presidencias de Néstor Kirchner y una de su mujer, Cristina Fernández de Kirchner, se fue trabajando en un mismo modelo de país. Con un Estado Nacional más participativo, relegando a empresas privadas y sus respectivas gestiones de poder, las cuales estaban acostumbradas a realizar, ejemplo de esto fue la “estatización de las AFJP”, la televización del fútbol, la Ley SIPA, entre otros ejemplos.
Estos gobiernos nacionales tuvieron la particularidad de darle mayor participación a la gente, en donde se pudo apreciar una “militancia” marcada a figuras del espectáculo que nunca antes se había tomado la molestia de mostrarse públicamente apoyando un gobierno, lo que genero mayor controversia.
Por otra parte, se marcaron más los límites entre aliados y enemigos del gobierno de turno. Conocido es la pelea que el gobierno actual mantiene con el grupo Clarín (empresa que mantiene el monopolio sobre otros medios de comunicación, haciendo de esto, un adversario gigante y muy poderoso para el gobierno de Cristina Kirchner).
Para analizar el año electoral en nuestro país y lo que nos deparará el futuro cercano a fines del 2011, hay que empezar por las elecciones porteñas, llevadas a cabo en el mes de Julio y las cuales ya dejarán impresas las primeras lecturas sobre el incierto político que se aproxima.
Por un lado, el hasta entonces Jefe de Gobierno Porteño, Mauricio Macri, quien buscaba la reelección, luego de bajarse de la pelea por comandar el país a partir de diciembre próximo, y luego de una gestión al frente de la ciudad bastante polémica por lo echo, ya que paso mayor parte de su gestión diciendo que no podía gobernar tranquilo porque el Gobierno se lo prohibía (un mal que tiene nuestros políticos, echándole la culpa a sus adversarios, algo que deberíamos corregir para hacer entre todos un país en serio, sino fijémonos en países vecinos como Uruguay y Brasil que no paran de crecer).
Por la otra corriente, se aproximaban Daniel Filmus, candidato oficialista, y Pino Solanas, quien de Director de Cine había pasado a un referente revolucionario opositor a todos los modelos. Entre esos tres políticos iban a estar los futuros Jefes de Gobierno porteños.
El 10 de Julio se había celebrado la primera elección porteña en nuestro país, en donde, si bien había un claro ganador, Mauricio Macri, con el PRO, había obtenido el 47,08 % de los votos, contra el 27, 80% de Daniel Filmus con el Frente para la Victoria, y el 12,82% de Pino Solanas y su Proyecto Sur. Pero la ley dice que par considerarse ganador, uno de los candidatos tiene que sacar, por lo menos, el 50% de los votos y si no se define en “Ballotage”, situación que sucedió el 31 de julio, entre los dos primeros candidatos: Mauricio Macri y Daniel Filmus.
Si bien el resultado obtenido en la primera vuelta era determinante, la expectativa se conservaba en saber cual iba a ser la diferencia de Maurcio Macri sobre Daniel Filmus, aunque en el ceno más intimo del Frente para la Victoria se conservará un atisbó de esperanza.
El 31 de Julio, obviamente el ganador no se modificó, pero si el porcentaje obtenido: el PRO obtuvo el 64, 2 % de los votos y el Frente para la Victoria el 35,8 % restante. Finalmente, Mauricio Macri tendría cuatro años más de gestión al frente del Gobierno de la Ciudad.
Pero de estas elecciones se hizo lecturas disímiles. Mientras por parte del oficialismo, el jefe de la Jefatura de Gabinetes, Aníbal Fernández decía que esos resultados lo posicionaban como la segunda fuerza política dominante en Capital Federal; su contrincante, Mauricio Macri hacía hincapié en su gestión anterior y en el hartazgo que la sociedad conserva con el actual gobierno para obtener ese apoyo masivo.
La pregunta que queda flotando en el aire es, hasta que punto los resultados de aquellas elecciones son por meritos o castigos, hasta donde se puede entender esto como una clara señal que de acá hasta las elecciones de Octubre para elegir Presidente, las imágenes públicas de los que peleen por un lugar en el sillón de Rivadavia deberá sufrir cambios sustanciales.
La realidad, sin embargo, marca que la sociedad esta cansada de determinados personajes, que en muchas ocasiones, los votos no se hacen a conciencia, sino que por el contrario, se vota al menos malo de todos, lo cual habla por si solo de las imágenes que tienen nuestros políticos hoy en día en la Argentina. 
Es evidente que las ideas neoliberales de Macri no pueden gobernar en forma mancomunada con las implementadas por la actual fuerza política, comandada por Cristina Fernández de Kirchner, quién buscará la reelección a partir de Diciembre próximo.
En menos de un año, la Capital Federal votará en tres ocasiones: Jefe de Gobierno, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias para decir quien se presenta en las presidenciales y justamente las que decidirán a la máxima autoridad para comandar el destino de nuestro país por 4 años más.
Si bien todavía no se sabe quienes se presentarán el 23 de Octubre, haciendo una lectura del “mapa político” que nos va dejando el territorio nacional se puede apreciar, que por ahora, la sociedad esta dividida en cuanto a los candidatos que elegiría, y que los mismos saldrán de las elecciones que se llevarán a cabo el 14 de Agosto en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, en donde aquellos partidos políticos o alianzas podrán presentar a sus precandidatos siempre y cuando obtengan en el recuento de los votos, el 1,5 % del padrón electoral.
En las mismas, se podrá votar a Eduardo Duhalde (Unión Popular), Alberto Rodríguez Saá (Peronismo Federal) y Ricardo Luís Alfonsín (Unión Cívica Radical), Elisa Carrio (Coalición Cívica), Hermes Binner (Partido Socialista), Jorge Altamira (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), Alcira Argumedo (Proyecto Sur).
Además, es un año importante en el resto del territorio argentino, en la provincia de Santa Fe se celebro en el mes de Julio las elecciones para Gobernador y Vice Gobernador, obteniendo el mayor porcentaje de votos el Frente Progresista Cívico y Social, a cargo de Antonio Bonfatti (38,74%); seguido por el candidato del PRO, el comediante de los MIDACHI, Miguel Del Sel (35,17%), y ubicando en el tercer lugar al candidato del Frente Para Todos, Agustín Rossi (22,24%).
En este caso, estas elecciones fueron sorpresivas para todos, porque nadie esperaba que el candidato de Frente para la Victoria se ubicará tercero y bastante lejos, del segundo, Miguel Del Sel, lo que, sin duda, abrió un interrogante sobre el verdadero posicionamiento del oficialismo con vistas a las próximas elecciones presidenciales.
Por otra parte, se renovarán todas las autoridades a lo largo y ancho del territorio argentino, en cuanto a Gobernadores y Vicegobernadores; en donde ya se llevaron a cabo los procesos electorales en las provincias de Catamarca, Chubut, Córdoba, La Rioja, Misiones, Neuquén, Salta, Santa Fe, y Tierra del Fuego y en los próximos meses lo harán: Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Tucumán y de esta manera quedará conformado el “mapa político” de nuestro país, para los próximos años.
Pero los signos de interrogación, en todos los casos, se repiten: los resultados obtenidos en las elecciones nacionales son producto de gestiones políticas de las autoridades de turno, o bien, se da como resultado de “votos castigos” hacía los candidatos que la sociedad esta cansada de ver en cargos nacionales o provinciales. 

1 comentario:

Andrés dijo...

Parece que la sociedad está feliz con sus gobernantes a nivel nacional ya que han ganado en las Primarias por goleada. Eso si, no quiero escuchar más hablar de inseguridad, inflación, pobreza, jubilaciones miserables,planes trabajar, el anses, el indec, villas y todas esas cosas que se dicen todo el tiempo en todos lados. La verdad, no se de que se queja la gente, si vivimos en un país maravilloso...